10 junio, 2018

Pantea Arteshbod, comandante de los Inmortales

“Fuerte e inmortal”, así la definía su propio nombre.
Pantea Arteshbod fue una de las más poderosas e influyentes comandantes durante el reinado de Ciro II el Grande (559-530 AEC). Con este tipo de figuras, de tanta trascendencia actual y con tanta leyenda engrandecida a lo largo del tiempo, a veces resulta complicado encontrar fuentes fiables y contrastadas, fuentes que proporcionen información veraz. Pantea Arteshbod es actualmente un icono del feminismo y del empoderamiento femenino, no solo en Irán, sino que reivindica el papel olvidado de las mujeres en la historia. No obstante, las investigaciones modernas están de acuerdo en varias cosas: la primera, que fue un personaje real. La segunda, que sí tomó parte directa en organización militar, liderazgo de tropas de élite y posterior administración y dirección de los territorios conquistados por Ciro II. Y la tercera, que sus acciones pueden considerarse notorias y muy influyentes en el desarrollo de la política expansiva del fundador de la dinastía Aqueménida.

Imagen recreada de Pantea Arteshbod

Los Inmortales, fuerza de élite
Pantea era la esposa del general Aryasb, y juntos habían ascendido en su carrera militar hasta alcanzar uno de los grados más altos dentro del ejército persa: comandar las tropas de élite, los conocidos como “Inmortales”.
Sobre la organización de este cuerpo de combate se tiene poca información y muy dispersa en diferentes fuentes, pero la mayoría de los investigadores coincide en afirmar que la invención de su nombre fue cosa de Heródoto, un historiador griego que visitó Persia en el siglo V AEC. Todas las referencias que hace a los Inmortales se encuentran dentro de su narración de la campaña de Xerxes I contra Grecia (480-479 AEC), cuando tuvo lugar a famosa batalla de las Termópilas.
Según la descripción de Heródoto, los Inmortales recibían este nombre por la rapidez con que reponían sus filas en caso de bajas, de forma que el cuerpo siempre contaba con 10,000 unidades. Otra de las referencias más conocidas es la que el historiador griego hace cuando describe el ejército persa que se traslada desde Sardes hasta el Helesponto. En este pasaje menciona un cuerpo de infantería especial, cuyos miembros habían sido seleccionado casi personalmente por el rey persa. De estos 10,000 soldados, 1,000 de ellos portan lanzas adornadas con una granada de oro y rodean a los otros 9,000, con lanzas adornadas con granadas de plata.
La palabra en griego para referirse a los Inmortales es Athanatoi (Ἀθάνατοι), y según las investigaciones de Antonio Pagliaro, Heródoto pudo haber malinterpretado términos persas hasta llegar a esta forma en griego. Según Pagliaro, la palabra en persa antiguo anušiya-, “seguidor”, o la indoirania *ánu-tya, “estar detrás”, pudo haberse confundirse con el iranio antiguo *anauša, la auténtica forma de “inmortal”. Esta teoría tiene sus complicaciones, no obstante, especialmente si se tiene en cuenta que athanatos se está utilizando para referirse a mortales y no a dioses, lo que no es muy común en el mundo griego. Además, el término anušiya- no parece estar tampoco relacionado con unidades militares.

Recreación de la indumentaria
de uno de los soldados Inmortales


La campaña de Ciro II y la conquista de Babilonia
Ciro II el Grande inició una campaña militar para hacerse con el control de los territorios vecinos, empezando con el reino de Media, pero extendiéndose rápidamente por toda la zona irania y llegando hasta Egipto en el sur. Algunos de los territorios que se incluyeron en sus conquistas fueron Parthia, Hyrcania, Armenia, Elam, Lidia, Drangiana, Areia, Jorasmia, Bactria, Sogdiana y Ghandara, estas dos últimas muy próximas a la actual India.
En 539 AEC Ciro le puso sitio a la ciudad de Babilonia y derrotó a Nabónido, el último de sus reyes. Con esto le puso fin a uno de los imperios con mayor potencia en Mesopotamia, lo que se conoce como el imperio Neo-Babilónico (626-539 AEC). Pantea Arteshbod fue una figura significativa tanto en la campaña como en la posterior organización de la ciudad. Según lo que nos cuentan las fuentes persas, fue una de las encargadas de diseñar la estrategia a seguir para el asalto y era muy respetada por sus compañeros porque, al parecer, contaba con una inteligencia y una visión militar extraordinarias. Después de la toma de un enclave tan relevante como era Babilonia, Pantea jugó un papel importante como gobernadora militar; su tarea consistía en mantener el orden y las leyes persas en la ciudad recién conquistada.
Las leyendas contemporáneas nos cuentan que no solo era una guerrera letal, sino que también era muy hermosa. De hecho, su belleza era tal que en combate se ponía una máscara o se cubría en rostro con telas para que el resto de los soldados persas no se distrajesen o cayesen prendidos de ella, porque lo importante era que prestasen atención a lo que sucedía en el campo de batalla.

Reconsrucción digital de la ciudad de Babilonia


Conclusión
Pantea Arteshbod forma parte de ese conjunto de personajes femeninos desconocidos que jugó un papel importante dentro de la historia de Irán, y que poco a poco se van recuperando. Junto con otras reinas, comandantes y princesas, Pantea se ha convertido en un símbolo y un icono de la representación femenina en la historia antigua. Es cierto que estas figuras están sujetas a mucha fantasía y la tendencia a aumentar su importancia, o simplemente a hacerlas visibles, puede distorsionar la realidad histórica detrás de sus nombres. Sin embargo, las mujeres siempre estuvieron allí, participando y haciendo historia desde el mismo principio de los tiempos.


BIBLIOGRAFÍA
KURZMAN, C.: The unthinkable revolution in Iran. Cambridge, MA: Harvard University Press, 2004.
KYTZLER, B.: Frauen der Antike: Von Aspasia bis Znobia. Zurich, Switzerland: Artemis, 1994.
MINOO, Sanam Ed. D: Success Strategies in Emerging Iranian American Women Leaders, Pepperdine University, 2017.
SCHMITT, Rüdiger: “Immortals”, Encyclopaedia Iranica, vol. XIII, fasc. 1, 2004, pp. 2-3.

“Pantea Arteshbod”, http://www.persepolis.nu/queens.htm

Pantea Arteshbod, Commander of the Immortals

“Strong and Immortal”, that is what her name said about her.
Pantea Arteshbod was one of the most powerful and influential commanders during the reign of Cyrus II the Great (559-530 BCE). These characters, with such a current transcendence and powerful legends enlarged through time, are sometimes difficult to study due to the lack of reliable sources or contrasting information, sources that provide verified information. Pantea Arteshbod is currently a feminism and women empowering not only in Iran. She defends the forgotten role of women in history. However, modern scholarship agrees on various matters: firstly, that she was a real character. Secondly, that she really took part directly in the military organisation, leaded elite troops and later she carried out administrative and directive tasks on the lands conquered by Cyrus II. Thirdly, that her actions can be considered notorious and very influential for the development of the expansive policy of the founder of the Achaemenid dynasty.

Imagined portrait of Pantea Arteshbod


The Immortals, an elite force
Pantea was the wife of General Aryasb and together they thrived in their military careers until reaching one of the highest ranks inside the Persian army: commanding the elite troops, whose known as “Immortals”.
There is not much information about how this corps was organised, and it is generally scattered around in the sources. Most of the scholars agree on the invention of their name was made up by Herodotus, a Greek historian who visited Persia in the 5th century BCE. All the references he makes to the Immortals are inside his narration of the campaign carried out by Xerxes I against Greece (480-479 BCE) when the famous Battle of Thermopiles took place.
According to Herodotus descriptions, the Immortals were given that name due to the swiftness they replaced his soldiers in the event of casualties, so the corps was always formed by 10,000 units. Another well-known reference is the one the Greek historian wrote when described the Persian army moving from Sardis to Hellespont. In this passage, he mentions a special infantry corps whose members had been almost selected personally by the Persian king. Of these 10,000 soldiers, 1,000 of them carried spears adorned with a golden pomegranate and surrounded the other 9,000 with spears adorned with silver pomegranates.
The Greek word for Immortal is Athanatoi (Ἀθάνατοι) and according to Antonio Pagliaro’s research, Herodotus could have misinterpreted Persian terms until reaching the Greek version. According to Pagliaro, the Old Persian word anušiya-, “follower”, or the Indo-Iranian*ánu-tya, “being behind”, could have been mistaken with the Old Iranian *anauša, the true way of saying “immortal”. This interpretation is not without complications, however, especially if it’s noticed that athanatos is used to describe mortals and not gods, which is not that common in the Greek world. In addition, the term anušiya- does not seem to be linked to military units.  

Reenactment of the garments
of an Immortal

 
The campaign of Cyrus II and the conquest of Babylon
Cyrus II the Great started a military campaign to take over the surrounding territories starting with the kingdom of Media but quickly expanding through the Iranian lands and reaching Egypt on the south. Some of the provinces included in Cyrus’ conquests were Parthia, Hyrcania, Armenia, Elam, Lidia, Drangiana, Areia, Khorasmia, Bactria, Sogdiana and Gandhara, this last two really close to India.
In 539 BCE Cyrus sieged the city of Babylon and defeated Nabonidus, the last of their kings. Thus, one of the most powerful empires from Mesopotamia, the one we know as the Neo-Babylonian empire (626-539 BCE), came to an end. Pantea Arteshbod was one of the significative figures both for the campaign and the posterior organisation of the city. According to Persian sources, she was in charge of designing the strategy to follow for the assault. She was highly respected by her companions for her extraordinary intelligence and military vision. After the capture of such a city as Babylon, Pantea played a major role as military governor; her task was to preserve the order and the Persian laws in the recently conquered city.
Contemporary legends tell us that she was not only a deadly warrior but a beautiful woman as well. In fact, her beauty was such that she had to wear a mask or cover her face with a veil, so the rest of their soldiers wouldn’t be distracted by her or fell for her charms since the important thing for them was paying attention to the battlefield.

Digital reconstruction of Babylon

 
Conclusion
Pantea Arteshbod is one of many unknown feminine characters, slowly but steadily being recovered by the academia, that played a really important part in the history of Iran. Alongside other queens, commanders and princesses Pantea turned herself into a symbol and icon of feminine representation in Ancient History. It is true, though, that these characters are subject of inventions and fantasy; sometimes the tendency to increase their importance, perhaps just an attempt to make them visible, can distort the historical facts behind their names. Nevertheless, women were always there, participating and making history since the very beginning of time.



BIBLIOGRAPHY
KURZMAN, C.: The unthinkable revolution in Iran. Cambridge, MA: Harvard University Press, 2004.
KYTZLER, B.: Frauen der Antike: Von Aspasia bis Znobia. Zurich, Switzerland: Artemis, 1994.
MINOO, Sanam Ed. D: Success Strategies in Emerging Iranian American Women Leaders, Pepperdine University, 2017.
SCHMITT, Rüdiger: “Immortals”, Encyclopaedia Iranica, vol. XIII, fasc. 1, 2004, pp. 2-3.

“Pantea Arteshbod”, http://www.persepolis.nu/queens.htm