14 marzo, 2018

Miércoles Mitológico: Šerida/Aya, la diosa de la luz


Nombre: Šerida (sumerio), Aya (acadio)
Área geográfica: Šerida/Aya se adoraba junto a su compañero, el dios del sol Šamaš, en los templos ubicados en Sippar y en Larsa. Ambos recibían el mismo nombre, E-babbar, que quiere decir “la casa blanca”.
Marco temporal: Šerida/Aya fue especialmente popular en el dinástico temprano (c. 2900-2350 AEC) y en el periodo paleo-babilónico (c. 2000-1600 AEC). Su nombre en sumerio, Šerida, aparece en la composición El viaje de Nanna-Suen a Nibru, fechado hacia 1800 AEC. La variante acadia, Aya, fue un nombre bastante popular asociado a las esclavas que trabajaban para las nadītu, las sacerdotisas sagradas de los templos.
A partir del primer milenio aparece en textos de los periodos neo-asirio (911-612 AEC), incluyendo las versiones en babilónico de la Épica de Gilgameš. Su culto fue restaurado por el último rey de Babilonia, Nabónido (r. 556-539 AEC), al reconstruir el templo dedicado a Šamaš en Sippar.

"Sunrise" de Circle-Art en Deviant-Art
https://circle-art.deviantart.com/art/Sunrise-353831707

Historia: Šerida/Aya es principalmente conocida por ser la diosa consorte de la divinidad solar, Utu/Šamaš. Su matrimonio con este dios le proporcionó poderes sobre la luz solar, especialmente con lo que respecta a la aurora, ya que “Aya” es la palabra en acadio para “amanecer”. En El viaje de Nanna-Suen a Nibru aparece en su templo de Larsa, y es una de las diosas que intenta seducir a Nanna/Sin para que deje el cargamento de su barco en su ciudad. Sin embargo, Nanna la rechaza y prosigue su viaje.
Más adelante, en periodo paleo-babilónico (c. 2000-1600 AEC), también se convirtió en símbolo de la fertilidad, la maternidad y la actividad sexual. Los textos de este periodo pertenecientes a la administración de Sippar nos muestran que Aya cumplía junto a Šamaš el papel de guardiana de la justicia, estando presente en los juicios y los acuerdos comerciales para asegurarse de su buen desarrollo. También aparece en la Épica de Gilgameš, donde se la llama “la gran novia”. En la III tableta, cuando Gilgameš está planeando adentrarse en el Bosque de Cedros para enfrentarse a Humbaba, su guardián, su madre Ninsumun culpa al dios del sol, Šamaš, por haber incitado a su hijo. Ninsumun se sube entonces al tejado del templo y le pide a Aya que cuide de Gilgameš por las noches, cuando el sol no está en el cielo.

Impresión sobre arcilla de un sello paleo-babilónico.
Aya y Šamaš se encuentran a la izquierda, identificados con una inscripción.
Actualmente en The British Museum.

Iconografía: Aya aparece identificada en un sello real junto a Šamaš, y los dos muestran aspecto humano. La diosa está ataviada con el kaunakes, la falda de lana tan común de la iconografía mesopotámica, y lleva un manto sobre los hombros y los cabellos recogidos con lo que podría ser una tiara, una diadema u otro adorno para el pelo. En general, el aspecto de Aya es el de una mujer noble, de clase elevada, lo que señala su lugar como diosa esposa del sol.
Divinidades similares en otros cultos: Aya (ugarítico), Ninkar, Sudag, Sudgan, Ninmulguna, Munusulšutag (todas de periodo Aqueménida).

BIBLIOGRAFIA:
BLACK, Jeremy and GREEN, Anthony: Gods, Demons and Symbols of Ancient Mesopotamia. The British Museum Press, London, ed. 2004.
Corpus of Ancient Mesopotamian Gods and Goddesses: http://oracc.museum.upenn.edu/amgg/index.html

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