16 octubre, 2016

Verethraqna, el Espíritu de la Victoria del Zoroastrismo

Verethraqna fue uno de los dioses principales del Antiguo Irán y del mundo iranio en general, empezando por el tiempo de los Aqueménidas. Al parecer sobrevivió a la reforma Zoroástrica desde un culto previo, adquiriendo relevancia total y una posición muy elevada en el panteón con la nueva religión. Se le ha comparado con Hércules y Ares en época Seléucida debido a la influencia helenística, fundamentalmente por sus atributos principales como hipóstasis de la Victoria y por ser conocido como aquel que no puede ser derrotado en combate. Otros de sus nombres pueden ser Warhara, Vehram o Bahrām, como es más conocido.

Verethraqna como cuervo-guerrero, de Jessada-Art
Fuente:  http://www.deviantart.com/art/Verethragna-422778747

· Antecedentes: el mito de Indra y Vṛtra
El mundo indio y el iranio han tenido siempre una relación muy estrecha, y el caso de Verethraqna no es una excepción. Se puede trazar la relación que este personaje tiene con la mitología védica, en concreto con el mito del dios Indra y el monstruo-serpiente Vṛtra. No obstante, Major Rafnt escribió en 2015 que la teoría de los orígenes indo-iranios de Verethraqna había sido superada[1].
La primera conexión se encuentra en el propio nombre del dios avéstico, Verethraqna, que literalmente significa «destructor de los obstáculos»[2]. En lenguaje avéstico existen dos palabras significativas para este artículo y con la misma raíz:
· vərəθraγna, un sustantivo neutro que se utiliza como nombre del dios
· vərəθraγan, un adjetivo que significa «victorioso»
El adjetivo no es exclusivo de la Victoria, sino que se utiliza también para calificar a otros personajes, tanto dioses como héroes, y tiene su correspondiente en la palabra védica vṛtrahán, un famoso epíteto del dios Indra. Entre otras muchas hazañas, una de las grandes victorias de este dios fue eliminar al monstruo Vṛtra, en una batalla por la liberación de las aguas muy parecida a la librada entre Tištrya y Apaoša. Una de las teorías al respecto de la conexión entre Verethraqna e Indra propone que el primero sería un eco del segundo, es decir, que con la reforma religiosa del Zoroastrismo se habrían tomado los epítetos del dios védico victorioso para construir y engrandecer la figura del dios iranio, anulando la capacidad de matar dragones. La segunda teoría más potente sostiene que originariamente había dos personajes en el mundo Indo-Iranio: un dios y un matador de dragones. El Zoroastrismo se quedaría con la figura divina, mientras que India prefirió dar supremacía a Indra colocándolo como asesino de monstruos[3].
De las dos, Gherardo Gnoli opina que la primera es la más probable, teniendo en cuenta que la principal función de Indra no era matar dragones, sino que esto fue un añadido. No obstante, el tema de la vinculación Indra-Verethraqna sigue provocando discordancias, y hay otras muchas teorías sobre por qué es posible relacionarlos o por qué no. No podemos detenernos en todas ellas, pero se encuentran en la bibliografía, por si queda algún lector interesado.

Inmortal, de Macie J. Kuciara
Fuente:  http://www.deviantart.com/art/Immortal-156649935


· El Bahrām Yašt: las diez formas de Verethraqna
El espíritu de la Victoria cuenta con su propio himno dentro del Avesta, los textos sagrados del Zoroastrismo, que comúnmente se conoce como Bahrām Yašt y ocupa el número 14 dentro de la lista de recopilaciones. En él, como en los otros yašt, se encuentran todas las descripciones y características de este dios de manera exhaustiva. Es una de las secciones más antiguas dentro de las escrituras en lo que se conoce como Avéstico Joven, aunque parece estar compuesto a base de parches textuales según lo estudiado por Christensen[4]. Este investigador terminaba concluyendo que es muy complicado establecer qué partes pertenecían originariamente al Bahrām Yašt y cuáles fueron tomadas de otros himnos. Mary Boyce escribía que, aunque no se conservó en tu totalidad, contiene lo que parecen ser elementos muy arcaicos que dan pie a pensar en la verdadera antigüedad de este dios y su culto[5].
Primero enumera las diez formas que podía adoptar y con las que se aparece delante de Zarathustra —lo que recuerda a los avatares de Viṣṇu en la literatura Puránica o a las diez formas que también tenía Indra[6]—. Cada una de estas representaciones contiene un importante contenido simbólico y sería un error considerarlas aleatorias o meramente significativas en lo descriptivo. Las encarnaciones de Verethraqna son una muestra de hasta qué punto él era poderoso, cubriendo prácticamente la totalidad de las criaturas y los elementos sagrados del mundo zoroástrico:
· Un viento furioso (Yt. 14.2-5). Es la forma inicial y aquella con la que se presenta ante Zarathustra como el fuerte, el victorioso, el escogido. Además estos versos hacen referencia a su capacidad para sanar y su relación con la medicina.
· Un toro con cuernos de oro (v. 7). Sobre estos cuernos se dice que descansa la Fuerza y la Victoria, siendo ellas las que han dado forma a los huesos y los han cubierto de oro.
· Un caballo blanco con las orejas y el hocico de oro (v. 9). Aquí repite la descripción anterior, solo que esta vez las virtudes del dios estarían flotando sobre la testuz del animal.
· Un camello (v. 11-13). El texto lo describe como listo para aparearse con otras hembras, lo que destaca la potencia sexual del dios y su patrocinio de la virilidad masculina. También lo vincula a los humanos diciendo que vive en sus hogares como parte del ganado, del que también se encarga, haciendo referencia a su próspera reproducción.
· Un jabalí (v. 15). Este animal tiene una descripción especial, en tanto que no se trata de un jabalí salvaje corriente, sino una especie de criatura fantástica y monstruosa a partes iguales, con varias filas de colmillos afilados e incluso cuernos. También es una criatura muy veloz.
· Un muchacho de quince años (v. 17). Aquí se describe su belleza y su inocencia, aludiendo a la pureza de sus ojos «limpios».
· Un halcón, cuervo o ave de presa (v. 19-21). Esta es una de las formas más famosas, ya que se le describe como el más veloz de los pájaros, capaz de superar la rapidez de una flecha. Su vuelo es lo que determina que la noche se convierta en día y sus plumas tienen propiedades mágicas.
· Un carnero (v. 23). Este carnero posee una fuerza impresionante, que utiliza embistiendo con sus cuernos redondeados.
· Una cabra salvaje (v. 25). Los cuernos de esta cabra están afilados, listos para el combate. Además se acentúa la agilidad para moverse por las montañas del dios.
· Un guerrero adulto y armado (v. 27). Cuando finalmente Verethraqna se presenta en forma de hombre, se describe como armado perfectamente para entrar en combate, con un escudo y una espada con la hoja hecha de oro, decorada con todo tipo de ornamentos. 
Algunas de estas metamorfosis no son exclusivas de Verethraqna. Por ejemplo, Tištrya podía adquirir la forma del muchacho, el toro o el caballo (Yt. 8.13,16,20), el Xᵛarənah o Gloria podía aparecerse como un cuervo (Yt. 19, 35) y la divinidad del Viento, Vayu-Vāta, se representaba con un camello o como un viento impetuoso (Dk, IX, 23.2-3)[7].
Después de enumerar sus encarnaciones, el yašt continúa con la lista de regalos que el espíritu de la Victoria otorga a Zarathustra, siendo el más importante de ellos la victoria en el pensamiento, en la acción y en la palabra. Este último hace referencia a los habituales duelos de retórica, que datan de época Indo-Irania[8]. Como a cualquier otro dios, a Verethraqna se le deben ofrecer libaciones en forma de brotes sagrados y lo que Dhalla describe como «alimento consagrado para el ganado cocinado», de preferencia blanco. Sin embargo, no todos pueden ofrecer estos regalos a dios; únicamente los virtuosos y los puros de corazón deben hacerlo. La calamidad y el desastre caerá sobre aquellos que se atrevan a conjurar al dios siendo malvados, o sobre los justos que compartan estas libaciones con el enemigo. Los textos describen que las plagas asolarán sus tierras, la enfermedad matará a sus familias y el propio Verethraqna les amputará las manos y los pies, además de privarlos primero de la vista y el oído[9]. Está clara la intención de representar al dios como una criatura poderosa a la que se tiene que respetar y venerar, pero también temer por lo terrible de su ira.

Kirin de Daren Horley
Fuente:  https://darenhorley.artstation.com/portfolio/47-ronin-kirin


· Verethraqna, mucho más que un dios combativo
Georges Dumézil escribía: «in Indo-Iranian theology, the functions and functional gods were juxtaposed, thus justifying different moral codes for the different human groups»[10]. Esto se refiere a que la sociedad estaba dividida en grupos distintos a los que amparaban diversas divinidades, ya que tenían necesidades específicas. Verethraqna, como una de las criaturas más destacadas del panteón, debía tocar todos estos grupos de una u otra manera.
Como representación de la Victoria está directamente relacionado con el mundo militar, la fuerza y la destreza en el combate. Prueba de esto son las transformaciones que hacen alusión a su comportamiento guerrero, como el toro, el carnero, la cabra o el jabalí. Sin embargo, no todo su poder tenía que ver con la lucha. Por ejemplo, la forma de camello aludía a su patronazgo sobre la virilidad masculina y la potencia sexual, y el viento describe también que tiene la capacidad de sanar. Además, la magia de sus plumas en la forma de cuervo vincula a Verethraqna con elementos mágicos que se utilizaban en rituales chamánicos y en exorcismos, con la mayoría de los paralelos localizables en India. Existían ciertos oráculos basados en el movimientos descritos por una pluma de cuervo o halcón al caer al suelo[11].
Las diez encarnaciones no se refieren únicamente a la fuerza física del dios ni a su capacidad para guerrear; seis de las diez son formas que se adoptan para correr, haciendo referencia a la velocidad y la agilidad —el viento, el caballo, el camello, el jabalí, el muchacho, el cuervo—[12]. Verethraqna es un espíritu que se considera total, en el sentido de que su popularidad y su relevancia entre las otras criaturas del Zoroastrismo hacían necesario que pudiera cubrir todas las funciones descritas, dejando clara su posición ante los fieles.
En un momento más avanzado del culto, ya época Sasánida, se le hizo protector de aquellos que emprendían viajes. La reforma Zoroástrica y el paso del tiempo tuvieron gran influencia sobre este dios, haciendo que evolucionara hacia una personalidad más intelectual y sus acciones tuvieran un cariz más moral que literal[13]. Según Raftn, aparece en las coronas de los reyes Sasánidas como un ave de presa o únicamente representado a través de sus alas. Existe un escrito, traducido por Jean de Menasce, donde se asciende a Verethraqna a la categoría de Amesha Spenta, los Gloriosos Inmortales que acompañaban a Ahura Mazdā, y que recoge Dumézil[14].

Blue Raven de Dleoblack
Fuente:  http://dleoblack.deviantart.com/art/raven-familiar-301239164


· Las tres regiones del mundo
En el culto zoroástrico, Verethraqna tiene una conexión muy importante con otras dos divinidades: Mithra y Čistā, que representa la Conciencia Sagrada —un rol que más adelante estaría en manos de Daēnā—. En el Mihr Yašt, dedicado a la divinidad solar, Verethraqna aparece a su lado en su forma de terrible jabalí, dispuesto a castigar con la crueldad antes descrita a aquellos que se atrevan a mentir a Mithra, que también representa el pacto sagrado[15]. Según el Avesta, Verethraqna y Čistā serían ambos compañeros de Mithra, y entre sus liturgias se pueden encontrar muchas conexiones[16].
Los yašt garantizan al espíritu de la Victoria el dominio total de las tres regiones del mundo: el cielo, la tierra y el agua. Esto es posible gracias a la maestría visual de Verethraqna, que es desde luego necesaria para alcanzar la victoria. Los ojos del dios lo relacionan directamente con el orden universal, aquel que rige la creación. En el Bahrām Yašt, Zarathustra ofrece tres sacrificios que tres veces son compensados con la misma lista de privilegios, además de un elemento que hace referencia a la visión y que está directamente relacionado con un animal:
· El pez Kara, cuya visión es ilimitada debajo del agua
· Un semental, cuya visión es ilimitada en la tierra
· Un quebrantahuesos, cuya visión es ilimitada desde lo alto del cielo
Estos tres animales también aparecen vinculados a Čistā en el Dēn Yašt (número 16). De este modo, Verethraqna queda vinculado al cosmos en su totalidad. Como escribía Georges Dumézil: «This is another rendition of the god's special relation to the entire cosmos, a necessary attribute for him since, on the one hand, the only truly effective victory must be a total one, and, on the other, the universe, highly interested in the assailant god's victory, must contribute to it with all its elements»[17].

Quebrantahuesos. Fotografía de Isak Pretorius
Fuente: 



· Curiosidades
Japón ha mostrado un interés creciente por la mitología del Zoroastrismo, y Verethraqna no es una excepción. En la serie de animación nipona Campione!, el protagonista recibe de Verethragna, un pequeño y poderoso dios de la guerra, la capacidad de transformarse en diez cosas diferentes para poder completar su misión. En una de las imágenes de la serie se puede ver el círculo con los diez discos correspondientes, que mezclan una iconografía desde mesopotámica hasta griega, como también en su entrada musical, donde aparecen uno detrás de otro y en el mismo orden en que lo hacen en el yašt.

Disco con las encarnaciones de Verethraqna
Fuente: http://thecampione.wikia.com/wiki/Verethragna 




BIBLIOGRAFIA 

BIKERMAN, E.: «Anonymous Gods», in: Journal of the Warburg Institute, vol. 1, nº 3. London: The Warburg Institute, 1983, pp. 187-196.
BOYCE, Mary: A History of Zoroastrianism, vol. I. Leiden, Brill, 1975.
BOYCE, Mary: «On the Zoroastrian Temple Cult of Fire», in: Journal of the American Oriental Society, Michigan, Michigan University Press, 1975, pp. 454-465.
BOYCE, Mary: A History of Zoroastrianism, vol. II, Leiden, Brill, 1982.
Boyce, Mary: «Aməša Spənta»Encyclopædia Iranica 1, New York, Routledge & Kegan Paul, 1989, p. 933-936. Available online: http://www.iranicaonline.org/articles/amesa-spenta-beneficent-divinity
CHRISTENSEN, Arthur E.: Études sur le zoroastrisme de la Perse antique, Copenhagen, 1928.
Darmesteter, James: The Zend-Avesta. Part II: The Sirozahs, Yasts and Nyayis. Delhi, Motilal Banarsidass, ed. 2007.
DHALLA, Maneckji Nusserwanji: History of Zoroastrianism. London, Oxford University Press, 1983. Available online: http://www.avesta.org/dhalla/dhalla1.htm#contents
DUMEZIL, Georges: The Destiny of a Warrior. Chicago, The University of Chicago Press, 1970. Availabe online: https://archive.org/details/GeorgesDumezilTheDestinyOfTheWarrior1970
GNOLI, Gherardo and JAMZADEH, Parivash: «Bahram»Encyclopædia Iranica 1, New York, Routledge & Kegan Paul, 1988, p. 510-514. Available online: http://www.iranicaonline.org/articles/bahram-1#pt1
Lommel, Herman: Die Yašts des Awesta, Göttingen-Leipzig: Vandenhoeck & Ruprecht/JC Hinrichs, 1927.
RANFT, Major: The Esoteric Codex: Zoroastrian Legendary Creatures. Lulu.com, 2015.
West, E. W. (trad.): Pahlavi texts. Part I, The Bundahis, Bahman Yast, and Shayast La-Shayast. Delhi, Motilal Banarsidass, ed. 1993.
West, E. W. (trad.): Pahlavi Texts. Part V, Marvels of Zoroastrism. Delhi, Motilal Banarsidass, ed. 2004.
West, E. W. (trad.): Pahlavi Texts. Part III, Dina-i Mainog-i Khirad, Sikand-Gümanik Vigar, Sad Dar. Delhi, Motilal Banarsidass, ed. 2005.



[1] RAFNT, Major, op. cit., p. 111.
[2] GNOLI, Gherardo, op. cit., p. 1.
[3] Ibídem, p. 2. DUMEZIL, Georges, op. cit., p. 117-118.
[4] CHRISTENSEN, Arthur, op. cit., pp. 7-8.
[5] BOYCE, Mary, op. cit., p. 63.
[6] GNOLI, Gherardo, op. cit., p. 2.
[7] Ibídem, p. 3.
[8] Ibídem, p. 4.
[9] DHALLA, Maneckji N., op. cit., p. 194-195.
[10] DUMÉZIL, Georges, op. cit., p. 115.
[11] GNOLI, Gherardo, op. cit., p. 3.
[12] DUMÉZIL, Georges, op. cit., p. 129.
[13] BOYCE, Mary, op. cit., p. 62.
[14] DUMÉZIL, Georges, op. cit., p. 119-120.
[15] DHALLA, Maneckji N., op. cit., p. 195.
[16] DUMÉZIL, Georges, op. cit., p. 129.
[17] DUMEZIL, Georges, op. cit., p. 131.

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