31 marzo, 2015

Épica sumeria I: el «Lugalbanda»

«Lugalbanda» se refiere al mismo tiempo a uno de los héroes más famosos de la literatura sumeria y al poema que protagoniza. La datación de esta historia, según Piotr Michalowski, correspondería al III periodo de Ur, entre el 2100 y el 2000 aec[1]. Este se conoce como «el renacimiento sumerio», y es el momento en que la mayoría de grandes relatos y obras literarias de Sumer se escriben. Aunque el autor recoge que existe una primera versión del Lugalbanda en el I periodo protodinástico (2600 aec), junto con otros textos que al parecer emergieron al mismo tiempo.
Siempre que se estudien o se manejen estos textos, como en cualquier otra aproximación a la literatura sumeria, se deben advertir los posibles cambios que las traducciones a partir de 1800 del cuneiforme introdujeron, o pudieron introducir. Además, en el caso de Lugalbanda (como personaje) no se le encuentra únicamente en el poema al que da nombre, sino que es la segunda parte de una tríada de héroes que son la base y piedra angular de la literatura sumeria: Enmerkar – Lugalbanda – Gilgamesh, siendo este último el más conocido. Los dos primeros, Enmerkar y Lugalbanda, se encuentran dentro de lo que los historiadores llaman la «Materia de Aratta», de la que os hablaremos otro día.
En este artículo analizaremos, no obstante, el poema Lugalbanda, como historia única y particular dentro de la cultura primigenia en Mesopotamia.

Rey sumerio del Estandarte de Ur


Un poema en dos partes
Según los estudios realizados por H. Vanstiphout, los dos textos que se refieren a las aventuras de Lugalbanda pueden aunarse en un único hilo argumental, separado en dos partes o fases diferentes: «Lugalbanda en las montañas» y «El regreso de Lugalbanda». Los argumentos del historiador para esta unión son muchos y no pueden ignorarse, que añade que «ninguno de los dos está completo sin el otro»[2]. Pero para comprenderlos, hemos recogido un pequeño resumen del argumento de ambos, ya que es necesario saber la historia para visualizar cómo se complementan entre ellas.
-       Lugalbanda en las montañas
Enmerkar, señor de Unug (otro de los muchos nombres que Uruk recibió a lo largo de la historia) marcha sobre Aratta para conquistarla. En el camino, Lugalbanda (que podría ser su hijo, pero no está del todo claro) cae mortalmente enfermo y es abandonado en una cueva en las montañas. Cuando está debatiéndose entre la vida y la muerte lanza una plegaria a las Cuatro Grandes Luminarias, que le salvan la vida. Con la ayuda de Utu/Šamaš (el Sol) consigue dominar a los espíritus que se le echan encima, pero después parece seguir una terrible batalla cósmica entre las fuerzas de la Luz y los espíritus de la Oscuridad.
-       El regreso de Lugalbanda
La batalla arrastra al protagonista hasta las Tierras Altas, dominio del pájaro Anzû, Rey de los Demonios (si quieres leer el artículo que le dedicamos a Anzû en exclusiva, haz click aquí). Para ganarse su favor, da un gran festín para su cachorro y lo honra como a un príncipe. Complacido, Anzû le concede a Lugalbanda la velocidad sobrehumana para llegar a tiempo junto a sus hermanos al cerco puesto en Aratta. Una vez allí, como nuevo heraldo de los dioses y protegido del Rey Demonio, Lugalbanda recibe la misión de regresar a Uruk para honrar a Inana en su templo y pedirle consejo sobre qué hacer a continuación. En menos de un día Lugalbanda ha vuelto, y finalmente Aratta se rinde pacíficamente. 
Para empezar, el marco general de ambas historias parece indicar que, tal y como mantiene Vanstiphout, una sigue a la otra. En la línea del poema, la campaña contra Aratta se olvida en el preciso momento en que los hermanos de Lugalbanda lo abandonan en las montañas, para centrar el desarrollo en el protagonista, y solo vuelve  a retomarse cuando él llega con Anzû a la ciudad sitiada. Además, el proceso militar parece estar inconcluso y sin soluciones posibles hasta que el joven heraldo de los dioses hace su aparición.
Al inicio del poema todo indica que el héroe protagonista va a ser Enmerkar, que ya es un adulto y rey de Uruk. Pero todo cambia cuando Lugalbanda se pone enfermo y pasa a ser el indiscutible centro de la historia. Hay que sumar otro argumento formal de Vanstiphout, que señala que mientras «Lugalbanda en las montañas» empieza con una introducción que sitúa al oyente o lector en un espacio y tiempo determinados, «El regreso de Lugalbanda», o al menos lo que se conserva, simplemente continúa la historia después de esa batalla épica entre Luz y Oscuridad, justo cuando el protagonista se encuentra perdido en las Tierras Altas.
Por último, pero no por ello menos importante, está el asunto del contenido argumental. Vanstiphout recuerda que la parte final de «Lugalbanda en las montañas» no se comprende del todo bien; no obstante, lo que sucede mientras Lugalbanda está solo en las montañas no es solo su propio proceso de supervivencia, sino la ascensión de su propio ser a una categoría sagrada equiparable a la de un dios. Los dioses le garantizan su protección, e incluso los demonios, como hará Anzû más adelante. A partir de este momento, Lugalbanda es un ser por encima de los demás, está envuelto en poder y aura divinos. Además, estos poderes adquiridos por el protagonista resultan indispensables para resolver el conflicto de Enmerkar en Aratta. En otras palabras, todo va conjurándose hasta llegar al desenlace, que prueba una vez más que los dioses lo tienen todo planeado y que su voluntad es inmutable.

El protagonista
El nombre de Lugalbanda contiene en sí mismo una poderosa fuerza, ya que está formado por dos palabras en cuneiforme que adelantan las grandes aventuras que deparan a este muchacho. Porque otro detalle a tener en cuenta es que el héroe es apenas un muchacho cuando su epopeya empieza. Estas dos palabras son «lugal-», que significa «rey», y «-banda», que tiene acepción tanto de «joven» o «pequeño», pero también de «fiero»[3]. Quizá el significado completo quisiera evocar algo parecido a «joven fiero rey», comparándolo con los leones, uno de los animales sobresalientes en la mitología mesopotámica, pero sobre eso no pueden sino hacerse especulaciones.

Caracteres en cuneiforme para «lugal-»
Caracteres en cuneiforme para «-banda»

Aunque no sabemos la edad exacta de Lugalbanda, podemos deducir que es al menos más joven que Enmerkar y el más pequeño de sus hermnos. El poema dice lo siguiente:
«Ellos eran siente, ellos eran siete.
Siete eran los jóvenes muchachos nacidos en Kulab.
Uraš[4] dio a luz a estos siete; la Vaca Salvaje los amantó con su leche.
Eran héores, los más bellos de Sumer y magníficos en su gloria.
Crecieron en la alta mesa de An.
Estos siete eran lugartenientes de compañías,
eran capitanes de regimientos,
eran generales de brigadas.
Lugartenientes de trescientos hombres cada uno,
capitanes de seiscientos hombres cada uno,
generales de siete šar[5] de hombres cada uno.
Servían a su señor como tropas de élite.
Lugalbanda era el octavo de ellos.
[…] Fue lavado en agua.
Marchó con el resto en modesto silencio.»

Es importante señalar que Lugalbanda alcanza la posición de héroe sin ninguna proeza, digamos, violenta. Gracias a él se consigue la victoria de Uruk sobre Aratta, y todo cuanto hace es correr para llevar el mensaje de su soberano Enmerkar. No mata ninguna bestia o monstruo como después haría Gilgamesh o no desafía la fuerza de otro reino como justo ha hecho Enmerkar.

Curiosidades
- En la Lista Real Sumeria aparece recogido un rey de E-anna con el nombre de Lugalbanda, con el epíteto de «el Pastor», en la Segunda Dinastía de Uruk después del diluvio, y se dice que «gobernó en E-ana durante 1200 años»[6]. E-ana o Eanna es uno de los nombres que Uruk tuvo a lo largo de su historia milenaria. Actualmente se utiliza para designar a uno de los distritos arqueológicos de la ciudad[7]. Debido a que esta compilación de reyes y reinados está más bien a caballo entre lo mitológico y lo histórico, la teoría que colocaría a Lugalbanda como rey de Uruk en el periodo protodinástico (ca. 2900 aec) no es sino un conjunto de suposiciones y vagos hallazgos arqueológicos.
Lugalbanda es uno de los cuentos adaptados para niños más populares en Iraq actualmente, y ha tenido múltiples reediciones y traducciones. Las ilustraciones de Jane Ray son las más conocidas entre el público angloparlante.

Portada de Lugalbanda ilustrada por Jane Ray


Bibliografía
The Electronic Corpus of Sumerian Literature. Faculty of Oriental Studies, University of Oxford. Recurso online.
The Pennsylvania Sumerian Dictionary. Babylonian Section of the University of Pennsylvania Museum of Anthropology and Archaeology. Recurso online.
Beaulieu, P.: The Pantheon of Uruk During the Neo-Babylonian Period. Leiden, Brill, 2003.
Michalowski, P.: «Maybe Epic: The Origins and Reception of Sumerian Heroic Poetry», en: KONSTANS, D. y RAAFLAUB, K. (eds.): Epic and History. Oxford, Blackwells. 2009, pp. 7-25.  
Vanstiphout, H. L. J. y  Cooper, J. S.: Epics of Sumerian Kings: The Matter of Aratta. Atlanta, Society of Biblical Lit, 2003.





[1] MICHALOWSKI, P., op. cit, p. 13.
[2] Vanstiphout, H., op. cit., p. 97, títulos originales: «Lugalbanda in the wilderness» y «The return of Lugalbanda»
[3] PSD, op. cit.
[4] Uraš es la diosa sumeria de la tierra, que más adelante se transformaría en Ki. Es consorte de An, el Cielo.
[5] El šar es el número 36.000 o también puede ser el infinito, ya que su representación primigenia es un círculo cerrado. Vanstiphout, H., op. cit., p. 160.
[6] ECSL, op. cit.
[7] Beaulieu, P., op. cit, p. 111-115.

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